Penalizaciones por permanencia: ¿qué son y cómo se calculan realmente?
Una penalizacion permanencia puede aparecer cuando una empresa cancela antes de tiempo un contrato de luz o gas, por eso conviene saber cómo se calcula antes de cambiar de comercializadora.
Cuando una empresa firma un contrato de luz o gas, es posible que este incluya una cláusula de permanencia. Esto significa que, si decide cambiar de comercializadora antes de que termine el plazo pactado, la comercializadora puede aplicar una penalización.
Ahora bien, esta penalización no puede ser una cantidad arbitraria. Está regulada y debe calcularse sobre unos conceptos concretos.
En este artículo explicamos qué es una penalización por permanencia, qué límite legal puede tener y cómo valorar si, aun pagando la penalización, puede salir a cuenta cambiar de contrato.
Qué es una penalización por permanencia
La penalización por permanencia es el importe que una comercializadora puede reclamar si una empresa cancela el contrato antes de la fecha prevista.
Este tipo de cláusula puede aparecer tanto en contratos de luz como de gas, especialmente en contratos con precios pactados para un periodo determinado.
Por eso, antes de cambiar de comercializadora o aceptar una nueva oferta, es importante revisar si el contrato actual incluye permanencia y en qué condiciones se aplicaría.
Cuál es el límite legal de la penalización
Según la normativa vigente, la penalización máxima que puede aplicar una comercializadora es del 5% del valor estimado del consumo energético pendiente de facturar hasta el final del contrato.
Esto es importante porque la penalización no debe calcularse sobre toda la factura.
La penalización debe calcularse únicamente sobre la parte correspondiente al consumo de energía pendiente, es decir, sobre la energía que todavía quedaría por consumir hasta la finalización del contrato.
Qué conceptos no deben incluirse
En el cálculo de la penalización no deben incluirse todos los conceptos de la factura.
En general, no deberían incluirse:
- la potencia contratada;
- los impuestos;
- los servicios adicionales;
- el alquiler de contadores;
- otros conceptos que no sean consumo energético.
Por eso es importante diferenciar entre el importe total de la factura y la parte que corresponde realmente al consumo de energía.
Ejemplo práctico con una empresa
Imaginemos una empresa con las siguientes condiciones:
- factura mensual total: 1.000 €;
- parte correspondiente al consumo energético: 500 €;
- meses pendientes hasta el final del contrato: 8 meses.
En este caso, no debería calcularse la penalización sobre los 1.000 € totales de factura mensual, sino sobre los 500 € aproximados que corresponden al consumo energético.
Cómo se calcula la penalización
El primer paso es calcular el consumo pendiente estimado hasta el final del contrato.
En este ejemplo:
- consumo energético mensual estimado: 500 €;
- meses pendientes de contrato: 8 meses;
- consumo pendiente estimado: 500 € x 8 meses = 4.000 €.
Sobre este importe se aplicaría el límite máximo legal del 5%.
Por tanto:
- consumo pendiente estimado: 4.000 €;
- penalización máxima legal: 5% de 4.000 €;
- penalización máxima: 200 €.
En este caso, la penalización por romper el contrato antes de tiempo sería, como máximo, de 200 €.
Tiene sentido asumir la penalización
Depende del ahorro que se pueda conseguir con el nuevo contrato.
En algunos casos, aunque haya que pagar una penalización, el cambio puede seguir siendo interesante si la nueva tarifa permite reducir lo suficiente el coste mensual.
Por ejemplo:
- ahorro mensual con la nueva tarifa: 100 €;
- meses pendientes de contrato: 8 meses;
- ahorro total previsto: 100 € x 8 meses = 800 €;
- penalización estimada: 200 €;
- ahorro neto: 600 €.
En este caso, aunque la empresa pague la penalización, el cambio podría salir a cuenta porque el ahorro final sería superior al coste de cancelar el contrato.
Por qué hay que revisar bien el contrato
No todas las penalizaciones están bien explicadas ni todas las empresas tienen claro cómo se calculan.
Antes de tomar una decisión, conviene revisar:
- si el contrato tiene cláusula de permanencia;
- hasta qué fecha se aplica;
- qué criterio utiliza la comercializadora para calcular la penalización;
- qué parte de la factura corresponde realmente al consumo energético;
- qué ahorro real podría aportar el nuevo contrato;
- si el cambio es económicamente viable.
Tomar una decisión mirando solo el precio nuevo puede llevar a conclusiones equivocadas. Hay que calcular el coste de salida y compararlo con el ahorro real esperado.
Errores habituales con las penalizaciones por permanencia
Cuando una empresa quiere cambiar de comercializadora, es habitual encontrar dudas o errores en la interpretación de la permanencia.
Algunos errores frecuentes son:
- pensar que la penalización se aplica sobre toda la factura;
- no revisar la fecha final del contrato;
- confundir permanencia con renovación automática;
- no pedir el cálculo detallado de la penalización;
- aceptar una penalización sin comprobar si está bien calculada;
- no comparar la penalización con el ahorro potencial del nuevo contrato.
Estos errores pueden hacer que una empresa descarte un cambio que podría ser beneficioso o, al contrario, que acepte una oferta sin calcular bien el coste real.
Cómo puede ayudarte el Gremi
Desde el Gremi Energètic de les Empreses Catalanes podemos ayudar a las empresas a revisar su situación antes de tomar una decisión.
Podemos ayudarte a:
- analizar la factura para saber qué parte corresponde realmente al consumo energético;
- revisar el contrato actual y comprobar si hay cláusula de permanencia;
- calcular la penalización de manera aproximada;
- valorar si el cambio sería económicamente viable;
- comparar el ahorro potencial con el coste de salida;
- acompañar a la empresa en el proceso de cambio si finalmente decide dar el paso.
El objetivo es que la empresa pueda saber si le conviene mantener el contrato actual o estudiar otras opciones con más seguridad.
Revisa la permanencia antes de decidir
Antes de cambiar de comercializadora, es recomendable revisar con calma el contrato actual y calcular correctamente cualquier posible penalización.
En muchos casos, la permanencia no impide hacer un cambio, pero hay que saber qué coste tendría y si el ahorro del nuevo contrato compensa esa penalización.
Si tienes dudas sobre tu permanencia o quieres entender mejor la situación de tu contrato, podemos ayudarte a revisar la factura y valorar si hay opciones más interesantes para tu empresa.
Si necesitas ayuda con este tema o con cualquier cuestión relacionada con tus suministros de energía, puedes contactar con el Gremi a través del formulario de contacto.